Conceptos Básicos del Impuesto de Sociedades
Entiende qué es el impuesto de sociedades, quién está obligado a pagarlo y cuál es el proceso básico de declaración fiscal.
Leer artículoDescubre los pasos clave para determinar correctamente la base imponible. Incluye ajustes positivos, negativos y cómo aplicarlos a tu empresa de forma práctica.
La base imponible es el punto de partida fundamental en el cálculo del impuesto de sociedades. No es simplemente el beneficio que ves en tus estados financieros. Se trata del resultado contable ajustado según las normas fiscales españolas, después de aplicar todos los aumentos y disminuciones que establece la ley.
Entender cómo calcularla correctamente te ahorra problemas con Hacienda y te ayuda a planificar mejor tus obligaciones tributarias. Muchas empresas cometen errores porque confunden el resultado contable con la base imponible. Aquí te mostramos exactamente cómo diferenciarlos y calcular de forma precisa.
Sigue esta estructura para calcular correctamente tu base imponible
Comienza con el resultado neto de tu cuenta de pérdidas y ganancias. Este es el punto de partida antes de cualquier ajuste fiscal. Asegúrate de que incluye todos los ingresos y gastos registrados según normas contables, sin considerar aún las reglas fiscales específicas.
Estos son gastos deducibles contables que no lo son fiscalmente. Ejemplos: sanciones administrativas, multas de tráfico, gastos personales del empresario, donaciones a determinadas entidades, o deterioro de existencias no justificado. Debes sumarlos al resultado contable.
Son ingresos contables que no tributan o gastos no contabilizados pero fiscalmente deducibles. Incluyen exenciones de ingresos, amortización acelerada permitida por ley, o provisiones para insolvencias. Los restas del resultado contable ajustado.
Si tu empresa tuvo pérdidas en años anteriores, puedes compensarlas. En España, puedes hacerlo durante los 18 años siguientes al ejercicio en que se originó la pérdida. Resta el importe compensado del resultado ajustado.
Si tu empresa tiene ingresos o gastos relacionados con actividades en el extranjero, debes incluirlos. La base imponible de una empresa española incluye toda su renta mundial, con algunos matices especiales según el país y los tratados de doble imposición.
Una vez aplicados todos los ajustes, compensaciones y consideraciones especiales, tienes tu base imponible. Este número es sobre el que aplicarás el tipo de gravamen del impuesto de sociedades (actualmente 25% en la mayoría de casos en España).
Los ajustes son la clave para entender la diferencia entre contabilidad y fiscalidad. Aquí te mostramos los más comunes que encontrarás en tu empresa:
Estos ajustes aumentan tu base imponible porque son gastos que contablemente has registrado pero fiscalmente no puedes deducir. Es decir, sumas el importe al resultado para llegar a la base imponible.
Los ajustes negativos reducen tu base imponible. Se restan del resultado contable ajustado porque son beneficios o deducciones especiales que la ley fiscal reconoce. Por ejemplo, si realizas actividades de I+D, puedes restar el 25% del gasto en personal dedicado a investigación (o el 42% en determinadas circunstancias).
Estos ajustes requieren documentación específica. No puedes simplemente declararlos sin justificación. Debes mantener registros detallados, facturas, nóminas desagregadas, y en algunos casos, informes técnicos que demuestren que cumples con los requisitos establecidos por Hacienda.
Supongamos una empresa de consultoría con los siguientes datos del ejercicio 2025
En este ejemplo, la empresa pagaría impuesto de sociedades sobre 42.300 en lugar de sobre los 50.000 de resultado contable. Con el tipo del 25%, esto significa 10.575 de impuesto a pagar, en lugar de 12.500 . Aplicar correctamente los ajustes le ahorra 2.425 en impuestos.
La base imponible no es lo mismo que el resultado contable. Debes aplicar ajustes específicos según la normativa fiscal española para obtener la cifra correcta.
Todo ajuste debe estar documentado. Guarda facturas, nóminas desagregadas, informes técnicos y cualquier justificante que demuestre que cumples con los requisitos fiscales para cada ajuste.
Tienes 18 años para compensar pérdidas de ejercicios anteriores. No olvides este beneficio, ya que reduce significativamente tu base imponible cuando has tenido años deficitarios.
Considera trabajar con un asesor fiscal o contable especializado. El cálculo correcto de la base imponible es crítico y un error puede resultar en sanciones o pagos innecesarios de impuestos.
“Entender cómo se calcula la base imponible es fundamental para cualquier empresa que quiera cumplir correctamente sus obligaciones tributarias. No es complicado una vez que conoces el proceso y tienes clara la diferencia entre contabilidad y fiscalidad.”
Este artículo proporciona información educativa general sobre cómo calcular la base imponible en el impuesto de sociedades español. No constituye asesoramiento fiscal, legal o contable específico para tu situación. Las normas fiscales son complejas y pueden variar según tus circunstancias particulares, el sector de actividad, la estructura empresarial y cambios legislativos.
Para obtener asesoramiento personalizado sobre tu base imponible específica, deducciones aplicables o cualquier aspecto fiscal de tu empresa, recomendamos consultar con un profesional cualificado: un asesor fiscal, contador público o gestoría especializada. Estos profesionales pueden revisar tu situación individual y asegurar el cumplimiento correcto de tus obligaciones tributarias.
La información contenida se basa en la legislación fiscal vigente a febrero de 2026, pero está sujeta a cambios. Siempre verifica con las autoridades fiscales competentes o con profesionales actualizados antes de tomar decisiones basadas en este contenido.